La política exterior no ideológica de Rusia es la clave de su acto de equilibrismo

Escrito por Andrew Korybko via OneWorld


Contrario a las falsas narrativas difundidas por muchas personalidades clave de la Comunidad de Medios Alternativos (CMA) a lo largo de los años, Rusia no es antiamericana, anticapitalista, antiislamista, antioccidental ni antisionista, aunque esto tampoco significa por defecto que esté a favor de ninguno de ellos.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reafirmó a principios de este mes, durante su intervención en la 29na Asamblea del Consejo de Política Exterior y de Defensa, que su país practica una política exterior estrictamente no ideológica. Según sus palabras:

A diferencia de Estados Unidos, no tenemos prejuicios ideológicos, tabúes ideológicos en nuestras relaciones con los socios extranjeros. Sin embargo, esta es en realidad nuestra ventaja, metodológica y práctica, ya que nos permite desempeñar un papel activo de mediación en la resolución de los conflictos que consideramos importante conservar en la agenda, para mantener contactos con todos los actores sin excepciones.”

Esta es la clave de su acto de equilibrismo del siglo 21, que pretende situar a la gran potencia euroasiática como la fuerza de equilibrio suprema en el supercontinente. En particular, explica las excelentes relaciones de Rusia con sus pares rivales Armenia/Azerbaiyán, China/India, China/Vietnam, Croacia/Serbia, “Israel“/Irán, Siria/Turquía, y otros.

Contrariamente a las falsas narrativas difundidas por muchas personalidades influyentes clave en la Comunidad de los Medios Alternativos (CMA) a lo largo de los años, Rusia no es antiamericana, anticapitalista, antiislamista, antioccidental o antisionista, aunque esto tampoco significa por defecto que esté a favor de ninguno de ellos. Simplemente se relaciona con todas las partes que la tratan con respeto.

Las únicas tres cosas con las que Rusia está incuestionablemente en contra son las cuestiones interconectadas del fascismo, el revisionismo de la Segunda Guerra Mundial y el revisionismo de la ONU. Estos temas se consideran en general contrarios a los valores universales, por lo que eso no convierte a Rusia en un país excepcional o ideológico, sino que es coherente con las normas internacionales.

Es importante que los observadores comprendan bien todo esto para que no se dejen engañar por los charlatanes de las noticias falsas y piensen que Rusia es algo que no es. Hay demasiada desinformación propagada por los enemigos y los supuestos “amigos” del país, cuyo objetivo es manipular las percepciones sobre las políticas del país.

Lo que muchos pro-rusos no rusos (PRNR) han sido engañados al pensar que la política exterior antiamericana/occidental del país no es más que su apoyo a las mismas leyes internacionales que Estados Unidos y sus aliados violan en pos de sus objetivos revisionistas de la ONU.

Hay una diferencia entre ser antiamericano/occidental y estar a favor del derecho internacional. Lo primero implica la imposibilidad de una cooperación pragmática por motivos ideológicos, mientras que lo segundo sugiere que dicha cooperación es posible siempre que se ajuste al derecho internacional.

Si Rusia fuera realmente antiamericana/occidental, no recordaría al mundo su intención de colaborar estrechamente con esos países en cuestiones de interés compartido. El presidente Putin no se reúne con sus homólogos pertinentes para “mantener a su enemigo más cerca”, como imaginan algunos PRNR, sino para avanzar en el diálogo y la cooperación.

Lo mismo puede decirse de las relaciones ruso-turcas, que la facción pro-siria de la CMA ha engañado a muchos PRNR para que piensen que se caracterizan por una división ideológica irreconciliable causada por la supuesta oposición de principios de Moscú al islamismo. Nada más lejos de la realidad.

Si bien es cierto que existe una rivalidad transregional entre estas grandes potencias históricamente enfrentadas, es manejable, al menos por el momento, precisamente porque al presidente Putin no le molesta cooperar con su homólogo turco en aras de la paz, la estabilidad y el desarrollo, a pesar de ser islamista.

Lo mismo puede decirse de los vínculos de Rusia con los talibanes, prohibidos por el Kremlin como grupo terrorista a pesar de que ese mismo gobierno coopera pragmáticamente con ellos en aras de la paz y la seguridad. Moscú también apoya la participación de la oposición islamista armada no terrorista de Siria en el proceso de paz de Astana.

Por alguna extraña razón, muchos PRNR han sido adoctrinados por personalidades clave de los Medios Alternativos para que piensen que Rusia es “antisionista”.

No lo es, en absoluto, ya que “Israel” es el aliado de facto del país y podría decirse que se encuentra entre sus principales socios en cualquier parte del mundo, a pesar de las diferencias sobre cómo resolver la cuestión palestina y algunas otras cuestiones.

La intervención antiterrorista de Rusia en Siria no fue impulsada por objetivos “antisionistas” como algunos imaginaron debido al apoyo de Tel Aviv a algunos grupos terroristas allí, sino puramente por preocupaciones de seguridad no ideológicas. El excelente estado de las relaciones ruso-“israelíes” desde entonces, sin precedentes, confirma esta observación objetiva.

El propósito de señalar todo esto es hacer que los miembros de la CMA sean conscientes de cómo han sido manipulados por algunas personas influyentes para que imaginen que Rusia es algo que no es. Los diplomáticos del país y especialmente su actual líder se oponen firmemente a dejar que los factores ideológicos influyan en su política exterior.

Aquellos que afirman lo contrario están mintiendo por razones que sólo pueden explicar si se les desafía públicamente a hacerlo, idealmente después de que se les haga saber la fuerte declaración de Lavrov sobre este asunto que no pueden negar de manera creíble que se hizo. Algunos podrían alegar que es sólo “ajedrez 5D”, pero el uso de esa excusa demuestra que la persona es mentirosa.

Los PRNR sinceros reconocen la política exterior no ideológica de Rusia, aunque desearían que fuera algo diferente, o no están de acuerdo en principio con el compromiso pragmático de Rusia con uno u otro actor internacional que consideran que representa una ideología a la que se oponen personalmente.

La razón principal por la que muchos en la CMA luchan por producir análisis precisos de la política exterior rusa es precisamente porque siguen bajo la ilusión de que las políticas pertinentes del país están impulsadas por la ideología. Si se corrige esta falsa percepción, la comunidad empezará por fin a producir contenidos de calidad.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Create your website with WordPress.com
Get started
%d bloggers like this: